sábado, 20 de diciembre de 2014

domingo, 30 de noviembre de 2014

Punto de encuentro

Ha sido leer la sipnosis del nuevo proyecto de María Villalón y pensar. Leeré mirando hacia dentro. Aunque duela. 

Siempre me siento identificado con los músicos. Creo que vivo algo parecido a lo que ellos viven. Las trayectorias son parecidas. Y la mía con la suya aún más. Nos falta vivir en la misma ciudad. Y volver a ver como se cae un te sin tocar la taza. Y vernos más a menudo para repetir una y otra vez que si, que merece la pena todo esto. Todo el trabajo, el esfuerzo, el dinero, las faltas... Que merece la pena seguir creyendo en que merece la pena.

Ha sido leer la sipnosis de "El insólito viaje de una gota de lluvia" y desear que llegue Enero para leer, escuchar y seguir creyendo.

Punto de encuentro
Preventa e información de "El insólito viaje de una gota de lluvia" aquí

sábado, 15 de noviembre de 2014

Me gustaría ser padre

Llevo años (y no exagero) obesionado (aquí si exagero un poco) con hacer radio nocturna. Radio de esa en la que mientras hablas te tomas un café que no te va a dejar dormir tanto como deberías esa noche. Pero que más da...


Un espacio radiofónico en el que poder dar rienda suelta a mi gusto musical varopinto. Un programa tranquilo. Completamente contrario a lo que he hecho durante mis años de radio musical. Un programa donde poder dar voz a esa corriente "indie" a la que ya no se ni como llamar. Porque lo indie deja de ser indie cuando tiene repercusión. Porque lo indie deja de ser indie cuando cierto público lo admira. Y porque lo indie deja de ser indie, en definitiva cuando deja de hacerse en un garaje donde hay que cuadrar espacio entre una moto y una nevera vieja para que el amplificador quepa.



Me gustaría sentarme de noche delante de un micro, con colaboradores, músicos, seguidores de músicos, artistas de cualquier sector, ciudadanos de cualquier parte del mundo a través del teléfono, detractores de lo que se considera "indie", amantes de lo que se considera "indie" y en definitiva, de amantes de la música, del arte en cualquiera de sus variantes y de gente que no se puede expresar más que en Twitter y en programas de repercusión mínima en medios (y máxima a través de Internet).



Me gustaría sentarme delante de un micro y hablar de la nueva gira de Zahara con Zahara. Del nuevo disco de Smile con Smile. Con la gente que vive sus conciertos desde abajo. De ¿A quién te llevarías a una isla desierta?, con Jota Linares o de cualquier proyecto que firme Roberto Pérez Toledo. Y de poder formar parte públicamente de una generación que se expresa como puede. Desde el invento más bonito del mundo: La radio.



Me gustaría ser padre. Y que se llamara CONTRAMÉTRICA

lunes, 10 de noviembre de 2014

El fan que quería ser artista

Llevo dos días intentando escribir mi opinión sobre la nueva gira de Zahara. A algunos os tendría que explicar incluso quién es Zahara. Pero vivo con canciones de Zahara hace ya muchos años. No se cuantos. No se ni en que día vivo. Zahara era una chica que me colgaba en Myspace carteles de sus conciertos de aforo reducido en salas de Granada, Madrid, Barcelona... Y ninguno en Málaga. No se molestaba ni en ver que yo vivía en Málaga y no pensaba trasladarme a otra ciudad a verla. Tonto de mi.

Yo llevaba la coordinación musical de una emisora de radio en Málaga. Esto quiere decir que el dueño desapareció, me dejó las llaves y una nota de: "haz lo que quieras, te seguiré pagando". Así fue. Convertí su radio en una radio donde igual sonaba lo nuevo de Madonna, que Miss Caffeina. Y Zahara. Ya tenía disco. Su aforo ya no era tan reducido y yo ya estaba completamente enamorado de ella. Y quien dice de ella dice de su música, de sus directos y de sus locuras en general. 

Foto de @bea_hidalgo

Llevo dos días intentando escribir mi opinión sobre el concierto de su nueva gira "El deshielo". Y me gustaría contar que fue en Granada. Pero no. Fue en Sevilla. Y llevo dos días intentando esribir sobre una de las giras más bellas simbólicamente hablando que he visto jamás. Por saber repasar todas sus épocas en un escenario y no solo a través de canciones. En forma. Recordé (o más bien me trasladé) a conciertos en los que defendía sus temas casi sin micrófono. Solo con una guitarra. A esos conciertos en los que la arropaba una banda que hacía cada canción el doble de grande. A esos conciertos que revolucionaban cualquier FNAC que le dejara ponerse gafas ridículas y tirarse confetis al presumir de registros vocales.

Y llevo dos días intentando escribir esto sin darle demasiada importancia al fan, en femenino y masculino, que quiere ser artista. Al que presume de seguidor, amante y fan de Zahara. El que solo espera ese segundo de silencio para destacar entre el público. El que interrumpe una capella de "Olor a mandarina" porque no entiende que cante a capella y no al micrófono. A quien decide que recordar "Cartas entrelazadas" (antes de saber que será en tono jocoso) es un error tan grave, como para que Zahara tarde casi diez minutos en poder defenderla a su forma. Riéndose de si misma. Como siempre. Porque si algo siempre me gustó de Zahara era su habilidad para reirse. De todo. Y de si misma.

Y después de dos días pensando en como escribir sobre "El deshielo", ha salido esto. Las ganas de volver a vivir en Granada, donde cada concierto fue especial, una experiencia a recordar siempre, y sobre todo, conciertos en los que, posiblemente por casualidad, ganó la admiración, el respeto y la sensación de que el artista destacaba más que el fan que quería ser artista.

Gracias a Zahara por trabajar algo tan bonito como "El deshielo". Yo disfruté de verdad. De verdad

jueves, 30 de octubre de 2014

Senza Scappare Mai Più

Siempre que un artista lanza un recopilatorio leo "sacadirnero" en alguna ocasión. Por devoción o admiración, puede que crea que este tipo de lanzamientos son un disfrute para el artista. Una especie de "regalo" (entrecomillado porque los regalos no se pagan) hacia esos que han recorrido un largo camino de cambios, historias y aventuras. Una especie de memorias musicales en las que una dosis de ego y amor propio sacan a cualquiera del agujero más oscuro.

Una forma de sacarse unos cuartos sin pasar por el estudio de grabación, dicen otros.
Yo soy un romántico. Y la primera es mi eterna teoría.

En el caso de Tiziano Ferro (y sin contrastar esta información, que ya me gustaría), la teoría es realidad: "The Best Of"

Llevo cambiando, creciendo, madurando, enamorándome y perdiendo amores prácticamente el mismo tiempo que él. Y he tenido más o menos todos sus cambios estilísticos y morales por supuesto sin pretenderlo y sin casi darme cuenta.
Y lo que puede sonar a unión mágica metafísica es simplemente la mayor de las simplezas: la vida no es tan distinta para todos.

Aún sin tener muy clara la presentación del necesitado recopilatorio (porque me pierdo siempre en las explicaciones por escrito de las ediciones especiales) de una de las carreras más completas y variopintas (y en mi opinión, desconocida en España a pesar del éxito de cada single promocionado) estaría satisfecho (y probablemente peco de conformarme con poco) con el clip que presenta la nueva aventura de Ferro. 


Un video del tema inédito que presenta la colección (con portada sublime, por cierto), en el que el italiano se vuelve a meter en su propia piel haciéndose pasar por él mismo en cada una de sus etapas a través de sus videoclips más emblemáticos.



Y me he sentido tan extraño al reconocer cada una de las escenas que he querido compartirlo. Porque a pesar de ser un artista sin la etiqueta #indie o #hipster bajo la que hoy en día hay que vivir para molar,  siento que un artista fiel a si mismo, que evoluciona sin pretensiones y que sonríe como sonríe él, merece que otros como yo, aún sin repercusión pública, confesemos sin mareos que admiran a gente como él.

Bravo, TZN

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Ciao LittleBit

Aún no asumo que ya no vaya a tener a Félix Moreno (director de LittleBit) cada mes pidiéndome mi artículo días después de acabar el plazo de entrega.
Casi no asumo la cantidad de reportajes a modo artículo de opinión personal (porque jamás me vería encarnado en la piel de periodista) que he tenido la suerte de firmar para la mejor publicación online que jamás he podido ver. Casi se me olvida que he tenido la suerte de firmar charlas con Miss Caffeína, Love of Lesbian, Pastora, Georgina... E incluso con mi propia hermana.

Pretendía escribir una nota corta para afrontar el cierre de LittleBit. Pero no puedo. Se me van los dedos y he borrado varios borradores en los que me quejaba de esfuerzo no remunerado de gente con talento, de proyectos con éxito que inexplicablemente no reciben ayuda, apoyo o aliento de empresas o marcas. De lo que yo he vivido con mi propio programa de radio y he visto vivir a Félix con LittleBit. Desde que se le ocurrió la loca idea hasta que la vimos nacer, crecer y lamentablemente, finalizar con el ciclo de la vida.

Y se que si pone fin a ésto, es por poner esfuerzo y atención completa a otros proyectos. Y todos esos los veré y en los que me deje, participaré. Porque todo lo que haga él y su equipo, siempre estará hecho casi de la misma forma en la que yo lo haría.

Te quiero jefe
Ciao, LittleBit


Locución publicitaria

De pequeño parecía que jamás iba a encontrar otra rama que no fuese la radio musical que me pudiera apasionar tanto. Y casi que sigo con el mismo cuento. Pero uno va creciendo y supongo que será por eso, ve otros horizontes y va descubriendo trabajos relacionados que pueden aportarte también satisfacción.

La locución publicitaria cada día me gusta más. Y aunque sigo pensando que disfrutaré como un niño cuando pueda ponerme manos a la obra con la narración o el doblaje, poner voz a anuncios o cualquier vídeo que lo requiera me sigue fascinando.

Y hace unos días, me dio por simular la locución de un par de anuncios que me han encantado. Y así han quedado