lunes, 10 de noviembre de 2014

El fan que quería ser artista

Llevo dos días intentando escribir mi opinión sobre la nueva gira de Zahara. A algunos os tendría que explicar incluso quién es Zahara. Pero vivo con canciones de Zahara hace ya muchos años. No se cuantos. No se ni en que día vivo. Zahara era una chica que me colgaba en Myspace carteles de sus conciertos de aforo reducido en salas de Granada, Madrid, Barcelona... Y ninguno en Málaga. No se molestaba ni en ver que yo vivía en Málaga y no pensaba trasladarme a otra ciudad a verla. Tonto de mi.

Yo llevaba la coordinación musical de una emisora de radio en Málaga. Esto quiere decir que el dueño desapareció, me dejó las llaves y una nota de: "haz lo que quieras, te seguiré pagando". Así fue. Convertí su radio en una radio donde igual sonaba lo nuevo de Madonna, que Miss Caffeina. Y Zahara. Ya tenía disco. Su aforo ya no era tan reducido y yo ya estaba completamente enamorado de ella. Y quien dice de ella dice de su música, de sus directos y de sus locuras en general. 

Foto de @bea_hidalgo

Llevo dos días intentando escribir mi opinión sobre el concierto de su nueva gira "El deshielo". Y me gustaría contar que fue en Granada. Pero no. Fue en Sevilla. Y llevo dos días intentando esribir sobre una de las giras más bellas simbólicamente hablando que he visto jamás. Por saber repasar todas sus épocas en un escenario y no solo a través de canciones. En forma. Recordé (o más bien me trasladé) a conciertos en los que defendía sus temas casi sin micrófono. Solo con una guitarra. A esos conciertos en los que la arropaba una banda que hacía cada canción el doble de grande. A esos conciertos que revolucionaban cualquier FNAC que le dejara ponerse gafas ridículas y tirarse confetis al presumir de registros vocales.

Y llevo dos días intentando escribir esto sin darle demasiada importancia al fan, en femenino y masculino, que quiere ser artista. Al que presume de seguidor, amante y fan de Zahara. El que solo espera ese segundo de silencio para destacar entre el público. El que interrumpe una capella de "Olor a mandarina" porque no entiende que cante a capella y no al micrófono. A quien decide que recordar "Cartas entrelazadas" (antes de saber que será en tono jocoso) es un error tan grave, como para que Zahara tarde casi diez minutos en poder defenderla a su forma. Riéndose de si misma. Como siempre. Porque si algo siempre me gustó de Zahara era su habilidad para reirse. De todo. Y de si misma.

Y después de dos días pensando en como escribir sobre "El deshielo", ha salido esto. Las ganas de volver a vivir en Granada, donde cada concierto fue especial, una experiencia a recordar siempre, y sobre todo, conciertos en los que, posiblemente por casualidad, ganó la admiración, el respeto y la sensación de que el artista destacaba más que el fan que quería ser artista.

Gracias a Zahara por trabajar algo tan bonito como "El deshielo". Yo disfruté de verdad. De verdad

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